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24/02/2006

La sed del Imperio Británico y el nacimiento de la IPA
La India Pale Ale era la cerveza de los paladines de un mundo de novela: un imperio donde se vivía a sangre y fuego y era tan extenso que nunca se ponía el sol en él. Un mundo de aventureros de fortuna donde no sólo era legal la piratería, el tráfico de drogas y la esclavitud, sino que eran las actividades más preciadas de la compañía en la que la Corona Británica era socia.

La sed del Imperio Británico y el nacimiento de la IPA

 

 

En 1600 Elizabeth I concedió el Royal Charter y fue fundada la Honourable British East India Company, con domino sobre la mitad del mundo y poder omnímodo sobre gran parte de Asia. La joya de la corona era  India y la Compañía  llegó a tener millones de súbditos,  su propia bandera y su ejército privado, aparte de negociar en casi todo, incluyendo oro, esclavos, sedas y opio. India era gigantesca: desde Ceylon al Himalaya y desde Baluchistán (hoy Irán) hasta el estuario del Ganges, en Bengala.

Eso implicaba miles y miles de soldados de fortuna, marineros, empleados y burócratas sedientos.

La bebidas locales estaban representadas por  delicias tales como leche cuajada tibia, té o leche de coco. Esta era una perspectiva poco atractiva para los expatriados británicos, acostumbrados al copioso consumo diario de las potentes cervezas de la época.

El problema es que  la cerveza tenía que viajar desde Inglaterra seis meses en cargueros  a vela por mares tropicales dando toda la vuelta por el sur de África. El Canal de Suez no existiría hasta 1869 y la única alternativa posible era  el Cabo de Buena Esperanza. Tampoco existía la refrigeración,  los barriles de inoxidable,  los antioxidantes ni los conservantes. La cerveza iba en barriles de madera, y tenía que soportar condiciones extremas. Las bodegas de un velero encalmado al sol fácilmente alcanzaban los 50-60 grados y  al dar la vuelta a Africa los mares duros aportaban un intenso batido por muchas semanas. El invierno al sur de Cape Hope era muy frío, con profusión de icebergs.  Las cervezas populares en la época , Pale y Dark  Ales y Porters  no aguantaban el viaje, los  primeros intentos fueron con Porters embotelladas, que  llegaban ácidas y sin gas, o directamente  podridas... por supuesto que se las tomaban igual.

Los veleros  viajaban de vuelta a Inglaterra cargados con té, porcelanas, sedas y sobre todo, especias. India era autosuficiente en casi todo, así que los cargueros en el viaje de ida  a Oriente iban vacíos y los fletes eran muy bajos.

Inglaterra tenía que equilibrar la balanza comercial: le estaba comprando mucho a China e India y les vendía poco y nada, pagando la diferencia en metales preciosos.  Todavía no había nacido la Revolución industrial que inundaría el mundo de manufacturas inglesas ni se habían inventado los bancos centrales para imprimir moneda  y pagar las importaciones con  papel pintado.

Una de las formas ingeniosas que encontraron los británicos entre 1650-1750  para solucionar éste problema  fue el comercio de la droga más potente de la época: el opio. La Honorable Compañía lo cultivaba en gran escala en India y se lo vendía a los chinos, pagadero en plata, la cual luego era utilizada para saldar las importaciones orientales.

El negocio del opio, dentro del marco de la época era una actividad perfectamente lícita y honorable, y era encarada como una actividad mercantil más por el establishment. También era legal en el Imperio el comercio de esclavos, que recién se aboliría a regañadientes  en 1807. El venderle opio a China era, aparte de un excelente negocio, una actividad patriótica, pues servía para debilitar al gigante milenario y allanarlo al libre comercio con Inglaterra.

Pero India no consumía opio y  había pocas cosas que se le podían vender para evitar pagar con metales preciosos.

George Hodgson y su Bow Brewery del East London vieron en éste escenario  una posibilidad de negocios.  De esos desafíos nace la India Pale Ale, venciendo las dificultades del largo viaje por mar  y  aprovechando brillantemente una ventana de oportunidad.

Los únicos recursos que tenía un cervecero de la época era el alcohol y el lúpulo, pues no había refrigeración y faltaba casi un siglo para la invención de la pasteurización en 1862  La combinación de alcohol y lúpulo brindaban un entorno poco favorable para el desarrollo de bacterias y microbios.

Hogdson crea una receta , la Hodgson`s India Ale y comienza a enviarla en los 1790`s. Era una variación de su pale ale, favorecida por los londinenses desde 1750 a la cual había aumentado considerablemente la lupulización. Y en cuanto al alcohol, la IPA en realidad tenía menor OG que las ales de la época, pero lograba un mayor grado de fermentación, reduciendo los azúcares residuales no fermentados y brindando menos oportunidad al crecimiento de microorganismos al reducir los nutrientes.

Para 1800 Bow estaba vendiendo 9000  barriles anuales de IPA a India y logra un cuasi monopolio al mantener fuera de ese mercado a los otros brewers de Burton  usando  los trucos comerciales usuales en la época.  Todo era lícito para mantener a la cervecería competidora alejada del cautivo y lucrativo mercado indio. La  exclusividad tan laboriosamente ganada  haría grandes fortunas durando hasta avanzada la década de 1820.

Tanto éxito tuvo la IPA en el Imperio de ultramar y en las islas, que de India Pale Ale pasó a ser conocida tambien como Imperial Pale Ale.

Referencias:

Ray Daniels, Designing great beers

Lawrence James, The rise and fall of the british empire

John Keay, Honourable company

 

 

 

 

   

Fred

Revista Mash

 

 
 
 
 
 
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