REVISTA MASH
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02/10/2005 | Visitas: 3910
EDITORIAL: ¿Por que tanta pasión?
Cuando nos hagan esta pregunta, responderemos que la cerveza no sólo nos da el placer de sus aromas, gustos y colores sino que además nos permite disfrutarla junto a gente extraordinaria.

Muchos volvimos a creer nuevamente en “la gente” porque encontramos en ella valores que se creían ya perdidos en nuestra sociedad. “Generosidad”, “solidaridad”, “honestidad”, “amistad” y “familia” son el común denominador de la mayoría de las personas que esta actividad no permite conocer día a día. También, como en todo grupo existen siempre los que, de alguna manera, quieren sacar ventaja estafando económicamente o sentimentalmente a los demás y los que se creen dueños de la verdad y no hacen otra cosa que sembrar discordia. Por suerte, valores como los nombrados, supieron anteponerse a todo y nos hacen disfrutar, no sólo de buenas cervezas sino también de buena compañía.

Podemos decir además que esta actividad (para muchos un hobby y para otros una forma de ganarse la vida) nos demuestra que juntándose varias personas con un mismo objetivo, se pueden lograr cosas realmente buenas. En países como el nuestro, si no hubiéramos actuado de esa forma, no tendríamos acceso a la cantidad y a la calidad de la cerveza artesanal y casera que hoy tenemos.

Entonces cuando nos pregunten el porque de tanta pasión, responderemos que la cerveza no sólo nos da el placer de sus aromas, gustos y colores sino que además nos permite disfrutarla junto a gente extraordinaria.

Seguimos conociendo algo más sobre las cervezas elaboradas por los monjes Trapenses. En esta oportunidad hablaremos de la Tripel (Triple) y nada mejor que remitirnos a la ciudad donde este estilo tiene sus orígenes, Westamalle en las tierras bajas de Bélgica.
Desde muy lejos, el Maestro Cervecero Boris de Mesones, nos da una pequeña clase sobre la maduración de cerveza en barriles de robles, mientras que Luis nos cuenta un poco más de las cervezas producidas actualmente en Escocia.

Por último, para acompañar los exquisitos pañuelitos de ricota y panceta de Elisabetta, elegimos la copa correcta para servirnos una Tripel...